
Escrito por la Dra Rocio Vargas
Un riesgo oculto que pocos esperan
Imagina estar de vacaciones disfrutando las calles vibrantes de Medellín o Bogotá cuando de repente aparecen náuseas intensas. El malestar no se detiene y lo único que parece aliviarlo es tomar una ducha caliente. En cuestión de horas, los vómitos regresan y terminas en urgencias por segunda vez en una semana. Finalmente, los médicos dan un diagnóstico que la mayoría nunca ha escuchado: Síndrome de Hiperemesis Cannabinoide (CHS).
Aunque el cannabis suele asociarse con relajación o beneficios terapéuticos, el CHS cuenta otra historia. Este trastorno poco conocido se está volviendo más común en todo el mundo, especialmente en lugares donde el acceso al cannabis es amplio. Para turistas y locales que consumen cannabis con frecuencia, entender qué es el CHS, cómo se desarrolla y por qué puede convertirse en una emergencia médica es fundamental.
Qué es el Síndrome de Hiperemesis Cannabinoide
El CHS aparece en consumidores habituales y de largo plazo. Sus síntomas principales incluyen náuseas persistentes, dolor abdominal y vómitos repetitivos que pueden durar horas o incluso días. Una característica muy particular es que quienes lo padecen encuentran alivio temporal al ducharse con agua caliente. Los medicamentos convencionales contra las náuseas suelen ser ineficaces, lo que desconcierta a muchos médicos.
Se cree que el CHS está relacionado con la sobreestimulación de ciertos receptores del cuerpo que responden a los cannabinoides, aunque la causa exacta todavía se investiga. Lo que sí se sabe es que los síntomas desaparecen únicamente al suspender el consumo de cannabis.
Casos en aumento en las salas de urgencias
En Estados Unidos, las visitas a hospitales relacionadas con CHS han aumentado de manera significativa desde la legalización en varios estados. Médicos de Colorado informaron que las consultas por vómitos prácticamente se duplicaron tras la legalización. En Canadá, también se ha registrado un aumento de pacientes con vómitos vinculados al consumo intenso de cannabis.
Un estudio reciente mostró que las visitas por CHS en adolescentes estadounidenses crecieron cerca de un 50 por ciento por año entre 2016 y 2023, con cifras más altas en los estados donde el cannabis recreativo está disponible. Estos datos indican que el CHS ya no es una rareza, sino un problema de salud pública en expansión.
El papel de la potencia y la calidad
El consumo frecuente de cannabis de alta potencia parece ser el principal factor de riesgo para desarrollar CHS. Cepas más fuertes y productos concentrados exponen al organismo a niveles elevados de cannabinoides, lo que puede sobrepasar la tolerancia natural con el tiempo.
El riesgo se complica aún más con el cannabis de la calle. En Colombia y otros países, este puede estar contaminado con mohos, pesticidas o disolventes tóxicos. Aunque estas sustancias no causan CHS directamente, sí empeoran los vómitos y el dolor abdominal. Para los turistas, usar cannabis sin control de calidad puede terminar en confusión y hospitalización, ya que los síntomas se parecen a intoxicación alimentaria o envenenamiento químico.
Cómo diagnostican y tratan el CHS los médicos
El diagnóstico no siempre es fácil porque los síntomas se confunden con virus estomacales u otros trastornos digestivos. Las pistas más importantes son el consumo frecuente de cannabis, episodios de vómitos recurrentes y el alivio temporal con duchas calientes.
No existe una pastilla que cure el CHS. El único tratamiento eficaz a largo plazo es dejar de consumir cannabis. En urgencias, los médicos suelen usar líquidos intravenosos para tratar la deshidratación y corregir desequilibrios de electrolitos. Algunas investigaciones sugieren que medicamentos como el haloperidol o cremas de capsaicina pueden ayudar durante los ataques agudos, pero el alivio es temporal si el paciente continúa consumiendo.
Un caso clínico en Colombia
Un hombre de 28 años en Bogotá usaba marihuana de la calle a diario para manejar un dolor crónico. Durante varios meses comenzó a sufrir vómitos incontrolables que duraban más de 24 horas. Las duchas calientes le daban alivio momentáneo, pero los síntomas volvían. Tras múltiples visitas a urgencias y tratamientos fallidos, los médicos identificaron el patrón de CHS. Al dejar el cannabis, los episodios desaparecieron, aunque reaparecieron cuando intentó fumar otra vez.
Este ejemplo refleja lo que ya se ha documentado en hospitales de Estados Unidos y Europa, pero aún está poco reconocido en América Latina.
Recomendaciones para locales y viajeros en Colombia
Para quienes viven en Colombia o están de visita, conocer el CHS es clave. Muchos turistas asumen que el cannabis en cualquier país es igual, pero la potencia y la calidad varían mucho. Si experimentas vómitos repetidos, dolor abdominal y alivio con duchas calientes, lo mejor es acudir a un médico y mencionar tu consumo de cannabis.
Al mismo tiempo, muchos visitantes se preguntan es la marihuana legal en Colombia. Aunque es una duda común, la prioridad para turistas y locales debería ser la seguridad y la salud: saber qué se está consumiendo y reconocer los riesgos asociados, incluido el CHS.
Reflexión final
El Síndrome de Hiperemesis Cannabinoide es raro, pero cada vez más reconocido. Rompe con la idea de que el cannabis es completamente inofensivo. El aumento de casos en las salas de urgencias es una señal de alerta para educar a pacientes y viajeros sobre los riesgos del consumo frecuente, de alta potencia o de origen dudoso.
Para quienes usan cannabis con fines terapéuticos, la enseñanza es doble: conocer los síntomas del CHS y acceder a productos seguros y regulados siempre que sea posible. Para los turistas, la mejor protección es la información. Reconocer el CHS a tiempo puede evitar múltiples visitas al hospital y, sobre todo, ayudar a tomar decisiones más seguras para la salud.
Si estás listo para iniciar o ajustar tu tratamiento con cannabis en Colombia, agendar una cita es el paso más simple y seguro que puedes dar. Puedes contactarme, soy la Dra. Rocío Vargas, médica especializada en tratamientos con cannabis medicinal. Estaré feliz de acompañarte con atención profesional y personalizada. Agenda tu consulta.